Choques

Con el fin de entender mejor los choques estos de dividen en tres catergorías: elásticos, inelásticos y totalmente inelásticos.
Los choques elásticos se producen cuando dos objetos chocan y rebotan entre sí sin ningún cambio en sus formas. En los choques elásticos se conservan tanto la cantidad de movimiento como la energía cinética.

En los choques inelásticos, uno o los dos objetos que chocan se deforman durante la colisión. En estos choques la cantidad de movimiento se conserva, pero la energía cinética no se conserva ya que parte de ella se transforma en otro tipo de energía en el proceso de deformación de los cuerpos.

En los choques totalmente inelásticos, los cuerpos que chocan se mueven tras la colisión con la misma velocidad de manera que parecen estar pegados y se comportan como un único cuerpo. En este tipo de choques se conserva la cantidad de movimiento pero toda la energía puesta en juego en el choque se transforma en calor o deformación y no se recupera para el movimiento.

Según esto, ¿qué opinas de la siguiente fotografía de una pelota que rebota tomada con una luz estroboscópica a 25 imágenes por segundo?. Responde a la pregunta

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Ser docente

Desde pequeño soñé con ser arquitecto, construir grandes estructuras como edificios y puentes me parecía algo mágico. Pero el destino es caprichoso, y las circunstancias personales y familiares desviaron ligeramente mi camino y me convertí en ingeniero, cambiando los edificios por colosales presas.

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Foto: Presa de “La Serena” (fuente: megaconstrucciones.net)

Pero en las presas hay demasiado hormigón y a mi lo que realmente me gustan son las personas, de modo que finalmente decidí dedicar mis esfuerzos a ser profesor. Hoy, tras 15 años dedicados a la educación desde distintas perspectivas, tanto la docencia directa como el desempeño de cargos directivos, he llegado al convencimiento de que realmente he cumplido mi sueño. Mi ilusión era construir algo, y no construyo edificios, ni puentes, ni presas;  pero quiero pensar que construyo, o mejor dicho que ayudo a que mis alumnos y alumnas construyan un futuro: el suyo; el de cada uno de ellos y ellas y el de todos juntos a la vez.

Por otra parte, la sociedad ha depositado su confianza en la escuela como instrumento para formar y capacitar a cada nueva generación, preparándola y facilitándole las herramientas personales y profesionales que permitan su integración en los procesos de construcción social. Participar de forma activa, como docente, en todos estos procesos es una gran reto, al tiempo que me permite cumplir mi sueño de niño, el de construir una gran estructura: “la escuela”.

 

Sir Ken Robinson, what’s in the school of your dreams?